El circulo astrológico
representa, simbologicamente es espacio que Dios delimito para crear el mundo.
Por otra parte, según la ciencia iniciática,
la sucesión de los 12 signos del zodiaco: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo,
Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis revelan las
diferentes etapas de creación:
ARIES, da el impulso, es la fuerza indomable que brota y quiere
manifestarse, cueste lo que cueste, como los brotes en primavera. A esta fuerza
bruta, TAURO aporta la materia, pero
esta materia no esta aun organizada, no
es mas que una masa informe de elementos indiferenciados. Cuando vean que se
esta preparando una obra para la construcción de una casa, se trata de la etapa
de Tauro. Pero con estos elementos es preciso lograr algo. Por eso es que GEMINIS empieza a establecer una red de
comunicaciones, para que el trabajo pueda realizarse: La carretillas, las
poleas, las grúas que transportan los materiales de un lado a otro de la obra.
Cuando CANCER llega, establece los
cimientos, una base sólida de “hormigón armado” en la naturaleza; esta base es
el germen, el núcleo hacia el cual van a converger diversos elementos que
contribuirán hacia su desarrollo. Sobre este núcleo LEO comienza a trabajar,
introduciendo una fuerza centrifuga.
Aumenta el calor, así como la intensidad del movimiento. Se produce
entonces una explosión y la masa comienza a brillar y a proyectar rayos en el
espacio. Cuando llega VIRGO, declara
que es preciso introducir orden y organización en este conjunto. Se pone pues,
a trabajar y cada cosa se coloca en su lugar. Por eso el orden es suficiente,
falta un elemento de estética, de armonía, de equilibrio, y LIBRA aporta este elemento. Es el
séptimo día, (el séptimo signo) y el trabajo se interrumpe para que los obreros
puedan descansar y divertirse. En este clima de regocijo, ciertos obreros se
olvidan del trabajo y se dejan llevar por la pereza y la desidia. Así es como
comienzan a introducirse elementos de disgregación, ESCORPIO, produciéndose desavenencias y hostilidades. Entonces
suena la hora de SAGITARIO, que
posee el don de reconciliar a los seres entre si y de vincularlos al Cielo.
Cuando aparece, canaliza este exceso de energías ardientes, orientándolas (el arco y la flecha que sostiene el
Centauro) , y poniéndolas al servicio de una actividad superior. Este mundo
bien ordenado, cuyas ruedas funcionan perfectamente, tienden a cristalizarse y
a cuajar bajo la influencia de CAPRICORNIO,
y la vida comienza a alejarse, pero para que no sea destruido por el
materialismo, ACUARIO pone en acción
las corrientes poderosas del espíritu. Cuando llega PISCIS, proyecta la paz sobre el mundo. En esta paz y en esta
armonía universal, la vida se vuelve pura, sutil, hasta que todo se funde y
regresa al océano de los orígenes.
Por otra parte el ser humano, con
su cuerpo físico representa el círculo del zodiaco, en cuyo interior su espíritu
permanece cautivo. A cada signo corresponde una parte del cuerpo:
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ARIES
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LA CABEZA
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TAURO
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EL CUELLO
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GEMINIS
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LOS BRAZOS Y LOS PULMONES
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CANCER
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EL ESTOMAGO
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LEO
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EL CORAZÓN
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VIRGO
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LOS INTESTINO Y EL PLEXO SOLAR
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LIBRA
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LOS RIÑONES
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ESCORPIO
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ÓRGANOS GENITALES
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SAGITARIO
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LOS MUSLOS
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CAPRICORNIO
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LAS RODILLAS
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ACUARIO
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LAS PANTORRILLAS
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PISCIS
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LOS PIES
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Los 12 signos del zodiaco han
inspirado numerosos relatos simbólicos en las
mitologías y en las religiones. Entre los más conocidos se encuentran la
historia de los 12 hijos de Jacob, que son el origen de las 12 tribus de Israel
y los 12 trabajos de Hércules. Naturalmente, para ver la correspondencia entre
estos relatos y el zodiaco, es preciso conocer la ciencia de los símbolos:
cuando se la posee, todo se aclara y resulta evidente.
Nancy Jiménez
Astróloga